La inmunoterapia en enfermedades alérgicas se utiliza desde los inicios del siglo XX. La evolución que ha experimentado esta terapéutica viene ligada a los avances en los conocimientos de la inmunología y más concretamente a los de los mecanismos de las enfermedades alérgicas.
Por inmunoterapia se entiende la administración por vía subcutánea, nasal o sublingual, de dosis repetidas de una sustancia alergénica correctamente estandarizada, en cantidades crecientes. Esto produce cambios a nivel de componentes del sistema inmunológico que inducen la producción de la inmunoglobulina E (molécula responsable de las reacciones alérgicas) y conduce a una reducción de los síntomas.
La indicación de la conveniencia de un tratamiento con vacunas tiene que ser realizada por un médico alergólogo, después de un estudio de alergia completo, ya que la inmunoterapia es un tratamiento individualizado.
En términos generales, el tratamiento tiene una duración de unos 3 a 5 años, pero el efecto beneficioso se mantiene una vez suspendida la administración de la vacuna. De todas maneras la suspensión del tratamiento le será indicada por su especialista y en ningún caso tiene que abandonarlo por iniciativa propia, aunque haga tiempo que se encuentre completamente bien.
La inmunoterapia es específica: se dirige únicamente al tratamiento de la alergia causada por la sustancia a la que se vacuna, pero tiene efectos beneficiosos para la alergia en general ya que puede evitar la aparición de otras alergias, y puede evitar que una persona con rinitis pase a tener asma. Esto no ha sido demostrado en el tratamiento con medicamentos.
Como otros tratamientos, la inmunoterapia puede presentar efectos secundarios que la mayoría de las veces se manifiestan a nivel local (hinchazón), aunque en algunas ocasiones pueden ser más generales (rinitis, asma, hasta shock).
Para que el tratamiento sea efectivo y evitar los efectos secundarios es necesario seguir una serie de medidas:
- Las vacunas tienen que guardarse siempre en el frigorífico.
- Debe seguir las pautas de administración indicadas por su alergólogo.
- La inmunoterapia tiene que ser administrada en un centro sanitario por un/a ATS/DI y es necesario estar en observación unos 30 minutos después de la administración.
- Es aconsejable no realizar una actividad física importante en las horas siguientes.
Si presenta reacciones locales, tiene que informar a su ATS/DI o a su alergólogo. Si presenta una reacción general tiene que ir inmediatamente a un centro sanitario y posteriormente informará a su alergólogo de ello, para que éste modifique las dosis si lo cree conveniente.
Delante de cualquier duda consulte a su especialista.
Recientemente el Comité de Inmunoterapia de la Sociedad Catalana de Alergología e Inmunología Clínica ha publicado un Documento de posicionamiento sobre Inmunoterapia Específica con Alérgenos (vacunas de la alergia).